
jueves, 29 de octubre de 2026


El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, criticó las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos a las exportaciones agrícolas mexicanas. Señaló que los aranceles sobre productos como el tomate y la fresa perjudican a los consumidores, no protegen a los productores estadounidenses y corren el riesgo de desencadenar un conflicto comercial agrícola de mayor alcance.
Su advertencia llega en un momento delicado para las relaciones comerciales entre Estados Unidos y México, mientras ambos gobiernos evalúan si es posible alcanzar un acuerdo más amplio que alivie los aranceles estadounidenses sobre sectores clave de la economía mexicana.
Ebrard calificó de "mala idea" la imposición de derechos antidumping u otras restricciones al comercio agrícola entre ambos países, cuyas economías se encuentran profundamente integradas en el marco de un acuerdo comercial trilateral que también incluye a Canadá.
Ebrard puso como ejemplo el arancel estadounidense aplicado a los tomates mexicanos, indicando que, si bien redujo las exportaciones de México, provocó un aumento en los envíos desde Canadá y Guatemala, en lugar de impulsar las ventas de los productores de Florida.
El secretario añadió que un nuevo caso, esta vez relacionado con las fresas mexicanas, probablemente seguiría el mismo patrón, lo que terminaría elevando los precios para los consumidores estadounidenses.
México ya mantiene investigaciones antidumping sobre la carne de cerdo y el pollo procedentes de Estados Unidos; Ebrard advirtió que, si ambas partes continúan por este camino, podrían terminar imponiéndose mutuamente más aranceles.
Asimismo, México busca obtener una exención de los aranceles que afectan a los automóviles, el acero y el aluminio.
Al ser consultado sobre si las elecciones en Estados Unidos podrían cambiar el panorama, Ebrard dijo que no, reiterando que México seguirá sosteniendo que utilizar aranceles para reconfigurar el comercio agrícola bilateral es un error.
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